Cómo leer más libros
No leyendo más rápido ni forzándote, sino encontrando el tiempo que ya tienes, teniendo un libro cerca y eligiendo libros que de verdad te apetece leer.
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La respuesta corta
Lee en el tiempo que ya tienes, como el trayecto al trabajo o la media hora antes de dormir, y deja el libro donde ocurre ese tiempo. Fija un pequeño mínimo diario que puedas cumplir en un mal día, elige libros que de verdad te apetezca leer y permítete dejar los que no. Veinte minutos al día suman unos 16 libros al año.
Encuentra el tiempo que ya tienes
La mayoría de la gente que lee mucho no tiene más tiempo libre que los demás. Lee en los huecos: en el tren, en una sala de espera, durante el desayuno, en la cama antes de apagar la luz. Esos huecos ya están en tu día. La cuestión es con qué los llenas.
Mira un día laborable cualquiera y apunta los momentos en que esperas, te desplazas o te relajas. Un trayecto de veinte minutos de ida y otro de vuelta son cuarenta minutos al día. La media hora antes de dormir, otros treinta. No los necesitas todos; uno o dos huecos fiables bastan para cambiar un año.
Vincula la lectura a algo que ya haces. Cuando me siento en el tren, abro el libro es más fácil de mantener que leer más, porque el momento decide por ti.
Pon el libro al alcance de la mano
Las pequeñas fricciones deciden una parte sorprendente de lo que hacemos. Si el libro está arriba y el móvil en tu mano, gana el móvil. Así que deja el libro donde ocurre la lectura: sobre la almohada, junto al hervidor, en el brazo del sofá.
Lleva uno contigo. Un libro de bolsillo en el bolso, un libro electrónico en el móvil o un audiolibro listo en los auriculares convierte cada cola en unas cuantas páginas. También ayuda saber qué vas a leer después, para que terminar un libro no te deje una semana en blanco mientras decides.
Fija un pequeño mínimo diario
Elige una cantidad lo bastante pequeña para cumplirla en un día de cansancio: diez páginas o diez minutos. Los días buenos leerás mucho más, y está bien. El mínimo no es una meta que superar; es el suelo que mantiene el libro abierto.
Si un día no lees, no se pierde nada. Retoma el libro al día siguiente, en la página donde lo dejaste. No hay nada que mantener ni nada que recuperar; cada página cuenta, la leas cuando la leas.
El mínimo no es una meta. Es el suelo que mantiene el libro abierto.
Un temporizador ayuda. Ponlo en veinte minutos, deja el móvil boca abajo y lee hasta que suene. Una sesión cronometrada tiene un principio y un final claros, lo que facilita empezar, y saber cuánto tiempo has leído es más útil que contar páginas cuando los libros varían tanto en densidad.
Lo que suman veinte minutos al día
Las pequeñas cantidades suman más de lo que parece. Imagina a alguien que lee 20 minutos al día, a unas 40 páginas por hora, libros de unas 300 páginas.
Cada día
- 20 min al día
- 40 páginas por hora
- libros de 300 páginas
- Minutos al año
- 20×365=7300 min
- Horas al año
- 7300÷60≈122 horas
- Páginas al año
- 7300÷60×40≈4867 páginas
- Libros al año
- 4867÷300≈16 libros
Otras cantidades
- 10 min al día ≈ 8 libros
- 30 min al día ≈ 24 libros
Son 7300 minutos al año, unas 122 horas. A 40 páginas por hora, salen aproximadamente 4870 páginas, unos 16 libros de 300 páginas. Diez minutos al día siguen dando unos 8 libros; media hora, unos 24.
Tus cifras serán distintas. La no ficción densa se lee más despacio que un thriller, y nadie lee al mismo ritmo todos los días. Lo importante no es la cifra exacta, sino que un hábito modesto y regular llega muy lejos. Para ver lo que te pediría un objetivo, prueba la calculadora de objetivo de lectura.
Herramienta gratuitaCalculadora de objetivo de lecturaIndica un número de libros para el año y mira lo que te pide cada semana y cada día.Elige libros que te apetezca leer, y deja el resto
Nada frena tanto la lectura como un libro que no te apetece coger. Si llevas semanas atascado en el mismo capítulo, el problema probablemente es el libro, no tú. Déjalo. Sin terminar es una forma perfectamente válida de acabar un libro.
Prueba las primeras cincuenta páginas, o la primera hora, y luego decide con sinceridad. Siempre puedes volver a un libro más adelante, cuando sea mejor momento. Mientras tanto, leer algo que disfrutas mantiene vivo el hábito, y el hábito es lo que te lleva a leer más libros.
Combina. Después de una novela larga, algo corto; después de un libro exigente, uno fácil. La variedad evita que leer se convierta en una obligación.
Combina formatos: los audiolibros cuentan
Escuchar un libro es leerlo. Los audiolibros encajan en los ratos en que tienes los ojos y las manos ocupados: conduciendo, caminando, cocinando, doblando la ropa. Mucha gente descubre que un audiolibro en el trayecto y un libro en papel por la noche duplican más o menos lo que lee.
Los libros electrónicos tienen su propia ventaja: el libro siempre está en tu móvil, así que bastan cinco minutos libres. Usa el formato que mejor encaje en cada momento y cambia entre ellos con libertad, incluso dentro del mismo libro.
| Formato | Encaja mejor | Conviene saber |
|---|---|---|
| Papel | Tardes, fines de semana, antes de dormir | El más fácil para concentrarse; ten uno junto a la cama |
| Libro electrónico | Colas, esperas cortas, viajes | Siempre contigo; una pantalla oscura ayuda por la noche |
| Audiolibro | Trayectos, paseos, tareas de casa | Cuenta como lectura; baja la velocidad en libros densos |
Lee con otras personas
Leer es solitario, pero las razones para seguir suelen ser sociales. Un club de lectura, un amigo que lee la misma novela o una pareja con la que intercambias libros te dan algo que esperar: una conversación, una recomendación, una discusión sobre el final.
No tiene que ser nada formal. Contarle a alguien lo que estás leyendo, y preguntarle qué lee, suele bastar para que siga llegando el siguiente libro.
Reduce la fricción del móvil
Para la mayoría, el móvil es el principal competidor del tiempo de lectura. No hace falta renunciar a él; basta con que sea un poco más difícil dejarse llevar. Déjalo en otra habitación durante la primera media hora en la cama, o activa un modo de concentración mientras lees.
O convierte el móvil en el libro. Pon tu app de lectura o de libros electrónicos en la pantalla de inicio, donde antes estaba una red social, para que el hábito de coger el móvil se convierta en el hábito de abrir el libro.
Preguntas
¿Cuántos libros lee una persona de media?
Varía muchísimo de una persona a otra y de un país a otro, y las medias esconden mucho. Compárate con el año pasado, no con nadie más.
¿Debería intentar leer más rápido?
No hace falta. Leer más consiste sobre todo en leer más a menudo. Una lectura cómoda y regular suma más rápido que las prisas, y recordarás más.
¿Está bien dejar un libro?
Sí. Dale una oportunidad justa y déjalo si no funciona. Marcar un libro como sin terminar libera el tiempo para uno que vas a disfrutar.
¿Los audiolibros cuentan como lectura?
Sí. Sigues la misma historia o el mismo argumento; solo que lo recibes por los oídos. Cuéntalos como quieras.
¿Cuánto debería leer cada día?
Elige un mínimo lo bastante pequeño para cumplirlo en un día ajetreado, como diez minutos o diez páginas, y lee más cuando te apetezca.
¿Debería fijarme un objetivo de lectura?
Solo si te ayuda. Un objetivo puede dar forma al año, pero es opcional. Cómo fijar un objetivo de lectura explica cómo dimensionarlo con suavidad.